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Yoga restaurativo: ¿qué es y qué beneficios tiene?

yoga restaurativo

El yoga es una de las disciplinas que más pueden ayudar a la mente y al cuerpo. Además, más allá de lo que podríamos denominar como hatha yoga clásico, encontramos multitud de diferentes versiones. Cada una de ellas, con sus propios beneficios particulares. Una de estas versiones es el yoga restaurativo. Esta variante del yoga se caracteriza por la introducción de ciertos objetos en la práctica. De esta manera, se consiguen posturas más cómodas, lo que implica cambios en los resultados. Tanto físicos como mentales.

 

La práctica del yoga restaurativo

En el yoga tradicional, la práctica se realiza únicamente con nuestro propio cuerpo. Por el contrario, en el yoga restaurativo introducimos objetos que nos ayudan en la práctica. Estos objetos pueden ser poleas, cintas, sillas, cojines o bloques, así como cualquier otro material necesario. El objetivo de la introducción de este tipo de materiales es facilitar las posturas. Es decir, evitar la excesiva tensión que se debe mantener en algunos asanas. De esta manera, al reducir la tensión muscular, se consigue una postura mucho más cómoda, y también mantenerla durante más tiempo.

yoga restaurativo

De hecho, mantener las posturas durante más tiempo es uno de los elementos principales del yoga restaurativo. En el yoga restaurativo se puede mantener el mismo asana entre 10 y 20 minutos con facilidad. Debido precisamente a esto, es necesario apoyarse en material adicional que nos permita alargar la postura.

 

¿Cuál es el objetivo del yoga restaurativo?

El objetivo del yoga restaurativo es el mismo que el del yoga tradicional. Pero, en este caso, se pone especial énfasis en la curación de dolores tanto físicos como mentales.

 

 

Debido a esto, es por lo que es necesario alargar las posturas durante más tiempo. Al alargar las posturas durante unos 20 minutos, se consiguen estiramientos mucho más profundos y marcados en los grupos musculares implicados. Esto consigue solucionar tensiones locales e incluso contracturas.

yoga restaurativo

Así mismo, la combinación de las posturas alargadas con períodos de meditación tan largos, favorece la relajación mental. De hecho, junto a la curación de los dolores físicos, el yoga restaurativo es perfecto para los dolores psicológicos. Al prolongar la meditación y la respiración durante períodos de 10 a 20 minutos, se consigue inducir un estado mental de calma mucho más marcado. De hecho, como este es otro de los objetivos principales del yoga restaurativo, su práctica suele realizarse en completo silencio y con muy poca luz. Esto permite crear una atmósfera que facilita el proceso de concentración para la meditación, lo que también lo diferencia del hatha yoga clásico.

 

¿Para quién está indicado el yoga restaurativo?

El yoga restaurativo está indicado para todas aquellas personas que necesiten curar un daño concreto. A diferencia del yoga clásico, que puede curar y prevenir el dolor, el yoga restaurativo está indicado especialmente para casos de dolor concreto y bien definido. De esta manera, se trata de un tipo de yoga que sirve de complemento a la práctica general del hatha yoga. Lo más adecuado será practicarlo de forma puntual según el dolor que se quiera solucionar. Así como hacerlo de forma más constante en aquellas personas que presenten un dolor crónico y constante en el tiempo. Se trata, en resumen, de un complemento más que nos ayudará a llevar una vida saludable y, sobre todo, a curar las dolencias puntuales cuando estas hagan su aparición.

 

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