variedades de té

Hay miles de tipos de infusiones, con infinidad de sabores, propiedades y remedios. Y, de entre todas las plantas para infusión, la que presenta más diversidad es el té. Vamos a ver cuáles son las variedades de té y todas sus particularidades.

El té és una de las bebidas naturales más consumidas alrededor del mundo desde hace milenios. Es normal, pues, que encontremos mucha diversidad entre las infusiones de té, obserdando muchos colores, sabores, aromas y propiedades distintos.

 

Las variedades de té más conocidas

Sin embargo, todas las variedades de té se preparan con la misma planta: la Camelia sinensis. La diferencia radica, pues, en su entorno, su cuidado y, sobre todo, en el método de preparación.

 

Té verde

La principal característica del té verde es que requiere un proceso de secado rápido, por el que se le quita la humedad a las hojas sin que pierda ninguna de sus propiedades. Pese a contener menos teína que otras variedades, el té verde es uno de los que concentra más polifenoles y más propiedades saludables, siendo uno de los mejores antioxidantes naturales que podemos encontrar.

 

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Mayoritariamente, su sabor es refrescante y suave, con un toque ácido. Aunque también hay variedades más amargas.

Dentro de la familia del té verde, encontramos distintas variedades concretas, como el bancha, el gunpowder, el matcha o el sencha.

 

Té rojo

Otro de los té más conocidos por todo el mundo, el té rojo, también llamado pu-erh, se obtiene a través de las hojas húmedas. Proviene del Yunnan, en China. Su elaboración puede alargarse mucho, dejando fermentar y madurar las hojas durante años.

Contiene poca cafeína, y tanto el té como la infusión son de color marrón oscuro, con tonos rojizos.

 

Té negro

Una de las variedades de té con más cafeína, aunque no llega a los niveles del café. Es muy estimulante y energético, y por eso es uno de los preferidos por las mañanas, en especial siguiendo la tradición anglosajona.

La infusión tiene un color marrón intenso, aunque el té en sí es de color verde oscuro. Las hojas son previamente secadas al sol, para luego ser retorcidas y fomentar así la oxidación de las catequinas.

 

Té blanco

Esta variedad se obtiene de las hojas más tiernas de té. Se seca rápidamente para evitar la fermentación y conservar mejor sus propiedades. Las hojas, en el momento de la infusión, son todavía verdes, pero con puntas blancas que le dan un toque plateado (y por eso recibe el nombre té blanco). Para muchos, este té es toda una exquisitez que se reserva para ocasiones especiales.

 

Oolong (té azul)

A este té se le llama azul o marino porque suele combinarse con algas, aportando un sabor curioso y salado a la infusión. Es un té muy digestivo, repleto de minerales propias de las algas, tales como fluor, calcio, hierro o fósforo.

También es muy frecuente combinarlo con aromas tropicales, como mango o maracuyá, o con jazmín.

 

Rooibos

El rooibos, en realidad, y aunque se le conozca también como té rojo Sudafricano, no proviene de la planta del té. La infusión se prepara con Aspalathus linearis, un arbusto del sur de África, que recientemente goza de popularidad porque ofrece una alternativa al té sin cafeína.

 

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