tomar sol adelgaza

Una de las leyendas que corre de boca en boca sobre cómo conseguir adelgazar de forma rápida y fácil de ver es que tomar sol adelgaza. Sin embargo, aunque podamos llegar a pensar que tumbarnos en la hamaca vuelta y vuelta para broncearnos es una forma efectiva de conseguir perder kilos, esto no es verdad y, de hecho, conlleva varios peligros que debemos tener en cuenta.

 

¿De dónde viene la idea de que tomar sol adelgaza o nos ayuda a perder un par de tallas de pantalón?

Esta idea procede del hecho de que, de forma bastante habitual, después de pasar largas horas en la playa o la piscina, nos podemos sentir menos hinchados y, de hecho, si nos pesamos en la báscula, comprobaremos que efectivamente pesamos menos. De esta forma, es verdad que tomar sol adelgaza y nos ayuda a perder peso. No obstante, ¿de dónde procede ese peso que hemos perdido?

Pese a lo que se puede llegar a creer, tomar el sol no nos va a ayudar a quemar ni una sola caloría. Lo que hace, es aumentar nuestra temperatura corporal y, en consecuencia, nuestro cuerpo reacciona sudando. Es decir, que el peso que hemos perdido no procede del consumo de grasa, sino de la eliminación de líquido corporal en forma de sudor.

 

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Sudar es bueno, ya que nos ayuda a eliminar, no solo agua, sino también multitud de toxinas que se acumulan en nuestro organismo y que no se consiguen eliminar de forma fácil a través de la orina. Sin embargo, en cuanto volvemos a beber agua, recuperamos los líquidos perdidos. Por lo que, aunque sea verdad que tomar sol adelgaza, esa bajada de peso no es de grasa, y no es permanente, ya que en cuento tomemos agua a través de bebidas o alimentos recuperaremos los líquidos perdidos, ya que son absolutamente necesarios e indispensables para tener una buena salud y para que no suframos de deshidratación y de sus consecuencias.

 

¿Qué riesgos tiene tomar el sol en exceso?

Por otro lado, más allá de tener en cuenta que tomar el sol no es un método efectivo para perder peso, y mucho menos para quemar calorías, hay que tener en cuenta que tomar el sol tiene una serie de riesgos para la salud que debemos conocer. De este modo, podremos tomar los baños de sol que queramos, pero siempre en las condiciones de cantidad y calidad adecuadas.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que tomar el sol es saludable cuando se hace en la medida adecuada. Esto se debe a que es fundamental para poder asimilar de forma adecuada la vitamina D, un micronutriente indispensable en el cuerpo humano y que actúa en múltiples de sus funciones, entre las que cabe destacar la especial importancia que tiene a la hora de contar con un sistema inmunitario fuerte. Sin embargo, para tener la cantidad de vitamina D necesaria, basta con tomar el sol unos diez minutos al día aproximadamente. De esta forma, el resto del tiempo que estemos expuestos a la radiación solar, será tiempo excesivo en el que estaremos poniendo en riesgo nuestra salud.

Los riesgos que se derivan de tomar el sol en exceso proceden de la radiación UVA, que en las cantidades adecuadas nos beneficia por su producción de vitamina D, pero que en exceso produce envejecimiento prematuro, arrugas, quemaduras en la piel, degeneración macular, daños en la vista y, en los casos más graves, melanomas e incluso cáncer de piel. Lo que significa que, como se puede ver, supone un verdadero riesgo para la salud.

De esta forma, para tomar el sol en plenas condiciones de seguridad, será necesario contar con cremas protectoras solares que eviten el paso de la radiación UVA en nuestra piel, así como contar con las correspondientes gafas de sol homologadas para protegernos la vista, ya que la exposición solar no solo afecta a la piel, sino de forma especial a nuestros ojos.

 

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