templos de Kyoto

Una de las ciudades japonesas más importantes de todas es Kyoto. Esta gran urbe, situada en el centro de la isla de Honshu, tuvo el privilegio de ser la capital nipona entre los años 794 y 1868, hasta que el emperador Meiji trasladó la corte imperial a Tokio ese mismo año, que ha permanecido como la capital del país del sol naciente hasta nuestros días.

Debido a este pasado histórico, junto al hecho de que se trata de la única gran ciudad japonesa que no fue bombardeada por los aviones americanos en la Segunda Guerra Mundial, Kyoto constituye uno de los lugares de Japón con mayor cantidad de patrimonio artístico y cultural. De hecho, además del Palacio Imperial y el Castillo Nijo, los templos de Kyoto son otro de los monumentos más importantes que visitan los turistas nacionales e internacionales que deciden pasar unos días en la antigua capital del imperio nipón.

 

Kinkaku-ji o Templo del Pabellón Dorado

Este edificio fue construido originalmente en 1397, y fue la villa de descanso del shogun Ashikaga Yoshimitsu. Sin embargo, años más tarde, su hijo decidió darle un uso diferente, y lo convirtió en uno de los templos del budismo zen más importantes de Japón. Se trata de un edificio de tres plantas, de las cuales, las paredes de las dos superiores están cubiertas enteramente con pan de oro, lo que hace que brille como una joya frente a las aguas del estanque en el que se levanta y que la haya valido el sobrenombre de “Pabellón Dorado”.

 

New Call-to-action

 

Ginkaku-ji o Templo del Pabellón de Plata

En este caso, nos encontramos ante otro templo budista que data de 1460 y que es otro de los templos de Kyoto más importantes y reconocidos. La estructura recuerda a la del Templo del Pabellón Dorado y, de hecho, su proyección original estaba pensada para que pudiera ser recubierto con pan de plata, lo que le daría su nombre final. Sin embargo, debido a la rebelión de Onin, una guerra civil acaecida en Japón en el siglo XV, el proyecto fue paralizado y nunca se completó. Esto le dota de un aspecto inacabado y abocetado, lo que también crea una atmósfera que favorece el retiro espiritual y la meditación zen.

 

Santuario Heian

Otro de los templos de Kyoto que destaca por su gran tamaño es el Santuario Heian, construido en el año 1895 con motivo del aniversario de los once siglos de la fundación de la ciudad de Kyoto. Se trata de un santuario de la religión shinto y está dedicado a los emperadores Kanmu y Komei. El edificio fue diseñado de forma que imitara el estilo estético y artístico del Palacio Imperial de Kyoto. Entre sus principales atractivos, cabe destacar el torii que esta situado junto a la entrada principal del santuario, que es uno de los más grandes que se pueden encontrar en los santuarios shinto de todo el país.

 

Fushimi Inari-taisha

Uno de los templos de Kyoto más espectaculares por su ubicación a los pies de la montaña Inari y por la gran cantidad de torii con los que cuenta es Fushimi Inari-taisha, un santuario sintoísta que puede presumir de ser uno de los más importantes de todo el país y el más famoso de todo Kyoto. En origen, este santuario estaba dedicado a la diosa Inari, que le da nombre tanto al templo como a la colina sobre la que se erige. Esta diosa era la diosa del arroz, pero, con el paso del tiempo, la tradición hizo que se la asociase con la riqueza y, en consecuencia, con los negocios. De este modo, fueron muchos los comerciantes que donaron su propio torii al santuario para ganarse el favor de Inari, lo que ha dado como resultado que este famoso templo cuente con más de 32.000 torii pequeños. De hecho, la mayoría están distribuidos de forma contigua, unos frente a otros, dando como resultado un verdadero sendero de muchos torii que conecta el mundo de los vivos con el de los espíritus.

 

New Call-to-action