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Tadasana: la postura de la montaña

tadasana

Para tener una buena salud y disfrutar de una buena calidad de vida es fundamental que tomemos comidas y bebidas saludables y practiquemos ejercicio de forma habitual. En este sentido, una de las mejores costumbres que podemos adoptar es la práctica del yoga. El yoga va a ser una de las mejores formas de ejercitar nuestro cuerpo sin someterlo a un estrés oxidativo elevado. Además, como existen multitud de asanas (posturas de yoga), siempre vamos a encontrar un nivel adecuado para cada persona.

Una de las posturas más importantes es tadasana. Si bien es cierto que tadasana es una postura poco vistosa, también se trata de una postura fundamental en yoga. Esto se debe a que constituye una postura inicial de muchos otros asanas. Especialmente aquellos que se hacen de pie. Por ello, es una postura que deberíamos conocer y dominar. Tanto si ya somos expertos en esta disciplina, como si estamos empezando en la práctica del yoga.

 

Tadasana: la postura de la montaña

Tadasana es una postura de inicio en yoga. Su función, además de servir para estirar y fortalecer tanto espalda y hombros como piernas y rodillas, es preparar el cuerpo para otros asanas. Se trata de una postura que aporta equilibrio. De hecho, es conocida como la postura de la montaña, ya que constituye un punto de partida y de retorno de muchas otras posturas. A simple vista, puede dar la sensación de ser una postura de, simplemente, “estar de pie”. No obstante, en su práctica comprobaremos que se trata de un asana algo más complejo.

tadasana

 

¿Cómo practicar tadasana o la postura de la montaña?

Para comenzar, nos colocaremos de pie, con los dedos de los pies bien fijos en el suelo y los talones ligeramente separados. A continuación, estiraremos los dedos de los pies como si fueran un abanico. Sentiremos cómo se extienden y estiran cada una de sus partes y volveremos a la posición inicial. Después, procederemos a estirar los músculos de los muslos y la columna vertebral. En este paso, lo más recomendable es levantar ligeramente el interior de la planta de los pies.

 

 

Desde esta posición, levantaremos ligeramente la cadera hacia el abdomen, intentando estirar lo más posible la columna. Estos estiramientos deben realizarse de forma lenta y consciente. A continuación, estiraremos los hombros hacia detrás, sacaremos el pecho hacia fuera y estiraremos la columna en su parte superior. Es decir, estirando el cuello y toda la zona de las cervicales, pero sin dejar de mirar al frente y mantener la columna recta en todo momento. En este paso, los brazos deberán quedar relajados y caídos a cada lado del torso.

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Desde esta postura, podemos relajar el cuerpo y volver a la posición inicial o comenzar otro asana. De hecho, hay que tener en cuenta que, la postura de la montaña o tadasana, es un asana básico. Sirve para estirar y preparar el cuerpo para la práctica de yoga en mayor profundidad. Además, es el punto de partida de otras posturas de yoga que se realizan de pie. Por ello, es importante dominar correctamente tadasana si queremos realizar bien otras posturas más complejas en nuestra práctica de yoga.

 

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