UMAI BLOG

Para los amantes de la cultura, gastronomía y estilo de vida japonés

Ruta Nakasendo: un viaje por el Japón rural

ruta Nakasendo

La ruta Nakasendo es una de las más populares de Japón y, aunque hoy en día ha perdido su carácter comercial en favor de un viaje más espiritual o vinculado al ocio de los nipones, constituye toda una experiencia cuando se trata de conocer cómo era la vida del pasado en el Japón rural.

 

Ruta Nakasendo: un camino para unir Edo y Kyoto

La ruta Nakasendo, cuyo nombre significa “camino a través de las montañas”, se localiza en el Valle de Kiso, en la prefectura de Nagano. En su origen, fue una antigua ruta que fusionó el conjunto de las rutas más pequeñas que había en la región y que, como resultado, dio lugar a la actual Nakasendo, con más de 500 kilómetros de camino entre Edo y Kyoto.

Esta ruta se realizaba principalmente a pie, lo que hizo que se desarrollaran diferentes postas que, con el tiempo, se convirtieron en auténticos pueblos que vivían de los comerciantes y peregrinos que hacían noche en ellos. Aunque la ruta Nakasendo pudo presumir de tener en su época de mayor esplendor hasta 69 postas, en la actualidad hay tres que destacan sobre el resto: Magome, Tsumago y Narai.

ruta Nakasendo

Con la llegada del período Showa (1926-1989), el uso de esta antigua ruta comercial cayó en desuso. Esto hizo que tuviera que reinventarse, apostando por abandonar su antigua función de vía de comunicación y orientándose al turismo rural, destinado a ofrecer un lugar de paz y descanso a los viajeros que desean recuperar el espíritu tradicional del peregrinaje. Actualmente, constituye un camino que realizan muchos japoneses, tanto en solitario como en compañía, ya que no deja de ser uno de los referentes de la cultura japonesa

 

New Call-to-action

 

A pesar de que, a diferencia de otros caminos, como el Kumano Kodo que sí que tiene un marcado carácter religioso, la ruta Nakasendo constituye un viaje que muchos japoneses realizan de manera voluntaria por motivos similares. Además de servir para disfrutar de paisajes naturales montañosos sin igual, también permite descubrir algunos de los pueblos rurales japoneses mejor conservados hasta la fecha. Donde se ha cuidado hasta el más mínimo detalle para que el peregrino sienta que, realmente, se ha retrotraído más allá de la época Meiji.

 

Magome

Magome es una de las antiguas postas de la ruta Nakasendo que mejor conserva el espíritu original del camino. Ha sido restaurada adaptándose, en mayor o menor medida, a las necesidades del presente. Por ello, se pueden encontrar aceras más anchas que las originales aunque, a pesar de ello, conserva la esencia original de las postas de Nakasendo. Además, también constituye un buen punto de partida, ya que se encuentra bien comunicada tanto por autobús como por tren.

ruta Nakasendo

 

Tsumago

De todas las postas que encontraremos en la ruta Nakasendo, Tsumago es probablemente la que mejor conservada esté. Tiene prohibido el tráfico rodado en una amplia zona de su trazado, además de contar con diferentes edificios muy representativos que merece la pena visitar con tiempo. Algunos de estos edificios son varios museos, así como el templo Kotoku, un templo budista que data de principios del siglo XVI.

ruta Nakasendo

 

Narai

Finalmente, Narai constituye la joya de las antiguas postas de la ruta Nakasendo. Situada aproximadamente a mitad de camino entre la antigua Edo y Kyoto, era la más rica y bulliciosa de todas las postas, lo que también ha servido para ser la que más casas y monumentos de la época conserve.

ruta Nakasendo

Uno de los edificios que debería ser visitado en Narai es la residencia Nakamura, que constituye el mejor ejemplo de la típica residencia tradicional japonesa durante el período Edo. Conserva muebles y herramientas originales, lo que constituye un valor añadido a la visita. Otro de los puntos más interesantes de esta posta es el Kiso Ohashi, un puente que cruza el río Narai. Con más de 30 metros de longitud, constituye un ejemplo de puente tradicional en Japón a pesar de haber sido construido en el siglo XX. Sin embargo, su construcción se realizó siguiendo los cánones más clásicos en este tipo de infraestructuras, por lo que constituye un punto interesante con la que completar la visita a Narai.

 

New Call-to-action

Entradas relacionadas

¿De qué te gustaría que hablásemos en el blog?