recetas para tupper

Algunas eras de nuestra historia son recordadas por grandes descubrimientos e invenciones. Algunas otras, por grandes hazañas militares, y otras tantas, por el desastre de las guerras. Pero nuestra época será recordada, sin duda alguna, por el ingenio y creatividad que algunos demuestran cada día con sus recetas para tupper, y que son la envidia de la oficina. Si tu también quieres ser como ellos, no te pierdas estas tres recetas para tupper originales que os traemos a continuación, y encuentra un poco de tiempo para prepararlas el día antes.

 

Tres originales recetas para tupper

Los platos de pasta son los más cómodos para llevar en tuper, especialmente si tenemos microondas en la oficina (o donde sea que vamos a comer). Como son una fuente de hidratos de carbono y energía, un sólo plato de pasta con su acompañante, junto con una pieza de fruta o yogur como postre, ya suele ser suficiente par al mayoría. Sin embargo, si no le damos variedad a nuestros platos de pasta, pueden resultar un poco aburridos al poco tiempo.

 

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Por eso es traemos tres recetas para tupper de pasta originales. Porque comer de tupper no es sinónimo de comer mal ni cualquier cosa. Pero que la receta sea sencilla y rápida de preparar siempre es de agradecer.

 

Receta de espaguetis al ajo con gambas y espinacas

Tras cocinar la pasta al dente, la pasamos para el colador y la dejamos a un lado. Aprovechamos el mismo cazo para calentar aceite, junto con un par de ajos cortados y pimienta roja molida.

Cuando estén los ajos bien dorados, añadimos las gambas. Salpimentamos al gusto. Antes que se cocinen del todo las gambas, añadiremos también las espinacas frescas, con un poco de oregano para dar más intensidad de sabor al plato.

Por último, añadimos la pasta al cazo, y lo regamos todo con parmesano rayado. Mezclamos bien, y dejamos que se derrite el queso y que se termine de cuajar todo el plato. También se le puede añadir perejil y un poquito de limón, antes de retirarlo en el tupper (o de emplatar, claro).

Al llevar proteínas (las gamabs) y espinacas, este sencillo plato de pasta es una comida consistente y con muchos nutrientes.

 

Yakisoba: la mejor pasta japonesa

El yakisoba es un plato muy versátil, ya que admite cualquier tipo de proteína, ya sea pollo, cerdo, ternera, gambas o tortilla francesa. O bien uno de los platos veggie más completos, si lo rellenas de todo tipo de verduras como col lombarda, berenjena, cebolla, pimiento, repollo o incluso setas.

Para prepararlo, necesitaremos fideos soba o chuka, que podemos encontrar en cualquier tienda especializada en productos asiáticos. Lo ideal sería tener a mano un wok, aunque se puede pasar sin el.

Una vez tengamos los fideos hidratados, hay que calentar el wok (o la sartén) con fuego de alta intensidad y una pizca de aceite. Pasaremos rápidamente las setas y las verduras, para saltearlas. Poco más tarde, pasaremos también cualquier base de proteínas (ya sea tofu, seitán, pollo o gambas, por ejemplo).Y, por último, añadir los fideos y mezclarlos bien, salteando todo el conjunto.

Si no queremos elaborar salsa yakisoba o nos decantamos por una opción más light, la salsa soja sin sal será su mejor sustituto. También la podemos ir añadiendo a lo largo del salteado, pero mejor si es una salsa shoyu específica para cocinar.

 

Receta de ‘pasta primavera’

Para redondear un plato de pasta y convertirlo en una comida completa e ideal para ser una receta para tupper, no hace falta (¡para nada!) añadirle carne. Por ejemplo, con un poco de crema de leche y mucha variedad de verduras, conseguimos un plato completo como el de esta receta.

Para empezar, pondremos a calentar un poco de caldo de verduras. Unos cuatro tazos serán suficientes. Utilizar el caldo en vez de agua es la clave para darle consistencia y sabor a la pasta.

Cuando empiece a hervir, añadimos la pasta (mejor si es integral), junto con cortes de brócoli y espárragos verdes. También añadimos cebolla y ajo picados y pimienta roja. Añadimos aceite de oliva, y salpimentamos al gusto. Por último, podemos añadirle también unos champiñones. Es importante mezclar bien.

En tan sólo diez minutos, cuando la pasta ya esté casi cocinada, le añadiremos un poco de crema de leche, y parmesano y perejil al gusto. Abajamos el fuego y mezclamos bien otra vez, mientras el queso y la crema de leche le acaban de dar cremosidad y consistencia al plato. En tres minutos lo tendremos listo para guardarlo en el tupper -si resistes la tentación de comértelo en el momento.

 

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