UMAI BLOG

Para los amantes de la cultura, gastronomía y estilo de vida japonés

El monte Fuji: visita obligada cerca de Tokio

monte Fuji

El monte Fuji es uno de los símbolos más emblemáticos de Japón. Envuelto por misterios y tradiciones (y a menudo también por nubes), casi todos los japoneses lo escalan al menos una vez en su vida.

 

Un volcán… ¿dormido?

La montaña más alta de Japón, el monte Fuji, es todo un símbolo nacional. Con su forma de cono simétricamente perfecto, se trata de uno de los volcanes más conocidos en todo el mundo. En Japón, a lo largo de la historia ha aparecido representado en todo tipo de obras de arte, desde la literatura hasta la pintura.

La última erupción del volcán tuvo lugar en 1707, en la era Edo. La erupción duró más de dos semanas, y lanzó cenizas por todo Japón. Fue entonces cuando se formó su segundo cráter, el monte Hoei.

 

New Call-to-action

 

Sin embargo, tras el terrible terremoto y tsunami del 2011, algunos expertos temieron que el volcán podía volver a entrar en erupción inminentemente, ya que la presión de la cámara de magna augmentó. Ahora, seis años más tarde, parece muy improbable que vuelva a activar de nuevo.

 

Visita obligada al monte Fuji

Si no eres muy fan de la escalada, lo mejor es visitar el monte Fuji des de lejos. Muchos son los puntos en los que gozaremos de vistas propias de postales, como la de la foto que encabeza este artículo.

Sin embargo, la realidad es que la mayor parte del tiempo, el volcán permanece oculto entre las nubes. Por eso, para evitar el riesgo de hacer un desplazamiento en tren en vano, lo mejor es ir a visitar Nikko. Así, aunque las nubes nos tapen las impresionantes vistas, se puede aprovechar el viaje para visitar algunos de los templos budistas más espectaculares de todo Japón.

Para todos los demás, el mejor momento para escalar el monte Fuji es entre julio y agosto. Eso sí, hay que abrigarse mucho. Pese que en el centro de Tokio puedas estar sufriendo temperaturas de más de 40 grados, en la cima de la montaña el termómetro cae hasta numero negativos.

Es importante planear bien la escalada. Al llegar a más de 4000 metros de altura, es habitual sufrir un poco de “mal de alturas”, así que se recomienda llevar un pequeño bote de oxígeno, por si acaso. Además, si se quiere ver salir el sol des de la cima, cumpliendo el mito y la tradición del Sol Naciente, hay que llegar a la cima antes de las cuatro de la madrugada.

Para lograrlo, hay que escalar de noche, así que se necesitan linternas sí o sí. Una buena opción es escalar el día antes hasta el último refugio. Allí se puede descansar, cenar y hasta dormir un rato por un módico precio. Así, sólo estarás a unos pocos metros de la cima, y descansado para poder disfrutar al máximo de la mágica salida del sol.

 

New Call-to-action

Entradas relacionadas

¿De qué te gustaría que hablásemos en el blog?