ejercicios para mejorar la flexibilidad

Uno de los elementos que mejor van a hablarnos de la salud de nuestros músculos es la flexibilidad. Muchas personas se preocupan solo por conseguir unos músculos muy marcados mediante ejercicios de hipertrofia. Sin embargo, este tipo de entrenamiento terminará desarrollando músculos muy vistosos, pero realmente frágiles y con facilidad a la hora de sufrir lesiones si no se complementan con ejercicios para mejorar la flexibilidad.

 

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Precisamente por esto, tanto si realizas una rutina de entrenamiento en el gimnasio, como si simplemente quieres disfrutar de unos músculos sanos y que respondan satisfactoriamente en cualquier situación, los ejercicios que no puedes dejar de practicar son los destinados a ganar elasticidad muscular. A continuación, te presentamos cuatro ejercicios que están considerados entre los básicos a la hora de conseguir un cuerpo flexible y unos músculos sanos.

 

Estiramientos para mejora la flexibilidad:

  • Estiramiento de pierna sentado

De todos los ejercicios para mejorar la flexibilidad que podemos hacer, estos son de los fundamentales que no podemos pasar por alto. Para la primera parte del ejercicio, sobre una colchoneta o esterilla, nos sentamos con una de las piernas estirada y la otra flexionada de tal forma que la planta del pie quede junto al interior del muslo de la pierna extendida. A continuación, bajamos el cuerpo hasta cogernos el dedo pulgar del pie de la pierna estirada con la mano del mismo lado. Después repetimos con la pierna opuesta.

La segunda parte del ejercicio consistirá en sentarnos con ambas piernas estiradas. Bajaremos el cuerpo hasta que las manos alcancen los pies, pero, en este caso, en lugar de llevar las manos a los dedos pulgares de los pies las llevaremos a los talones, por lo que los pies quedarán estirados.

  • Estiramiento del psoas

El músculo psoas es uno de los grandes desconocidos de la anatomía para muchos. Sin embargo, gracias a su flexibilidad vamos a poder conseguir una gran movilidad en las piernas y la cintura. Estos dos músculos simétricos se extienden desde el interior de la cadera a cada una de las partes superiores de sendas piernas, y es el responsable de una buena parte de su elasticidad, por lo que los ejercicios para mejorar la flexibilidad de este músculo deben ser una parte importante del entrenamiento.

Primero deberemos tumbarnos boca arriba sobre una esterilla o colchoneta. Desde esta posición, flexionaremos una rodilla y colocaremos el tobillo de la pierna opuesta en la parte superior de la rodilla flexionada. Desde esta posición y ayudándonos con las manos para mantener la postura, intentaremos atraer la pierna flexionada hacia nuestro torso. Notaremos tirantez en la zona del glúteo que estemos ejercitando como consecuencia del estiramiento. Es importante que este ejercicio se realice muy suavemente al principio e ir ampliando intensidad a medida que se gana flexibilidad. El ejercicio se deberá repetir con cada una de las piernas.

 

Los mejores estiramientos

  • La media luna

En esta ocasión, partiremos desde una posición de pie y con las piernas en paralelo y simétricas a los hombros. Desde la posición inicial, levantaremos el brazo derecho estirándolo lo más posible, mientras que con el izquierdo apoyaremos la palma de la mano en la cadera izquierda e iremos descendiendo lentamente en dirección al muslo y a la parte exterior de la rodilla. Poco a poco, notaremos cómo nuestro cuerpo se flexiona hacia uno de los lados adoptando la forma de la media luna que da nombre a este ejercicio. Una vez que hayamos completado el estiramiento lo repetiremos con el lado opuesto.

  • La cobra

De todos los ejercicios para mejorar la flexibilidad que podemos realizar, este último va a permitirnos fortalecer toda la espalda y especialmente la zona lumbar. Empezaremos sobre una colchoneta o esterilla nos tumbamos boca abajo y con las piernas juntas y los brazos estirados. A continuación, situamos los brazos a la altura de las costillas en cada lado y, muy despacio, vamos levantándonos hasta adoptar la postura de una serpiente.

Para realizar este ejercicio es importante tener unos brazos que cuenten con la fuerza suficiente como para mantener erguido el cuerpo el tiempo que dura el entrenamiento. En el caso de no poder completarlo, se deberá realizar hasta la altura que en la que notemos que aguantan sin dificultad e ir ampliando el ángulo a medida que se obtiene la fuerza suficiente.

 

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