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Ejercicios para ganar flexibilidad: reglas básicas

ejercicios para ganar flexibilidad

Además de conseguir fuerza, resistencia y velocidad, otra de las capacidades que desarrolla el deporte y el ejercicio es la flexibilidad. Sin embargo, la flexibilidad sigue siendo todavía la oveja negra para muchas personas. Esto se debe a que es una de las capacidades que más se suele temer. De hecho, se trata de un temor injustificado. En realidad, la flexibilidad es de las capacidades más sencillas de conseguir, aunque hay que ser constante. A la hora de practicar ejercicios para ganar flexibilidad debemos ser conscientes de una serie de reglas básicas. De esta forma, además de conseguir mejores resultados, evitaremos lesiones y contracturas.

 

¿Qué es la flexibilidad?

La flexibilidad es la capacidad que tienen los músculos para estirarse. Se trata de una de las capacidades básicas del ejercicio, a la que se suman la fuerza, la resistencia y la velocidad. Para desarrollar la flexibilidad, es necesario estirar los músculos mediante ejercicios expresos para ello. Es decir, se tendrán que hacer ejercicios concretos y especialmente destinados para aumentar la capacidad de estiramiento de los músculos. De esta forma, el entrenamiento de la flexibilidad se deberá hacer del mismo modo que el de cualquier otra capacidad física.

ejercicios para ganar flexibilidad

¿Cómo practicar ejercicios para ganar flexibilidad?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que no se trata de un entrenamiento que vaya a ser muy diferente al de cualquier otra actividad física. De este modo, si lo que queremos es ganar flexibilidad, tendremos que empezar por las siguientes pautas.

  • Constancia: Para ganar flexibilidad debemos ser constantes. ¿Verdad que no se te ocurriría ir al gimnasio una o dos veces al mes y esperar buenos resultados? Pues con la flexibilidad ocurre lo mismo. Se trata de una capacidad más de nuestro cuerpo, y el entrenamiento deberá ser constante y mantenido en el tiempo.
  • Adaptado a cada persona: Al igual que sucede con los ejercicios de resistencia o fuerza, el ejercicio está adaptado a las capacidades individuales. No todas las personas levantan el mismo peso de mancuernas en un gimnasio. Del mismo modo, no todas las personas alcanzan la misma elasticidad cuando practican ejercicios de flexibilidad. De esta forma, los ejercicios tendrán que ser acordes al nivel físico de cada persona. La forma de progresar no es compararse con los demás, sino con uno mismo, y con los avances logrados.

 

 

  • Calentamiento y enfriamiento: Al igual que sucede con otros entrenamientos, los ejercicios para ganar flexibilidad deberán ir precedidos de un calentamiento. Una vez que se completen, se deberá realizar un enfriamiento adecuado. En el caso de los ejercicios de flexibilidad, lo más adecuado es terminar con estiramientos básicos.
  • No forzar: Uno de los mayores problemas que presenta la práctica de ejercicios de flexibilidad es que las personas tienden a forzar. Un ejercicio de flexibilidad bien hecho no debe doler. De hecho, ni siquiera debería molestar. La flexibilidad es una capacidad que se adquiere con la práctica. De este modo, el nivel adecuado para cada uno será justo el umbral previo a notar molestia en los músculos y tendones que estamos ejercitando.
  • Capacidades naturales: Al igual que sucede con los ejercicios de fuerza, velocidad o resistencia, la base natural de cada persona marca los límites del ejercicio. En este sentido, las mujeres tienden a tener mayores capacidades de flexibilidad que los hombres, que suelen destacar más en fuerza. De esta forma, a la hora de obtener flexibilidad, habrá que considerar que cada cuerpo dará de sí el máximo potencial. Sin embargo, habrá un límite que no se pueda sobrepasar. Incluso aunque otras personas sí que lo pasen.
  • Práctica lenta: Los ejercicios de flexibilidad deben realizarse de forma lenta y consciente. Esta es la una norma básica. De hecho, junto con el calentamiento, es la base para evitar lesiones y contracturas.
  • Usa material adecuado: Por otro lado, también tienes que considerar la posibilidad de contar con material específico para estos ejercicios. Las bandas y cintas son un buen punto de partida, y te ayudarán en ciertos ejercicios más complicados.
  • Contar con una rutina: Finalmente, otro de los aspectos que hay que considerar en la práctica de ejercicios para ganar flexibilidad es la rutina de ejercicios concretos y fijos. Al igual que se establecen rutinas para entrenar otras capacidades, se debe hacer para la flexibilidad. Estas rutinas de entrenamiento se deberán realizar de forma ordenada. De modo que todas las semanas se realicen ejercicios para ganar flexibilidad. Así mismo, también es muy importante que se establezcan los tiempos de cada ejercicio. En el caso de la flexibilidad, el entrenamiento no se basa en repeticiones, sino en tiempos. Lo mejor será empezar con 10 segundos para principiantes. Una vez que se aumente la elasticidad del músculo, se podrá aumentar hasta 20, 30 ó 60 segundos.

 

Así mismo, tanto a la hora de ganar flexibilidad como de mejorar cualquier otra capacidad física, habrá que tener una visión holística. Es decir, enfocar el entrenamiento como un todo. Es decir, para obtener los mejores resultados, habrá que llevar una vida saludable en conjunto. En este sentido, es muy importante la dieta y la introducción de alimentos y bebidas saludables. Evitar el consumo de alcohol y tabaco. Así como completar los ejercicios de flexibilidad con ejercicios de fuerza y actividad aeróbica.

 

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