omega-3

El omega-3 es un tipo de ácido graso poliinsaturado y que tiene múltiples beneficios para la salud. En concreto, su acción más importante la vamos a notar en el sistema cardiovascular, ya que el omega-3 tiene la capacidad de aumentar considerablemente el tiempo de coagulación de la sangre, lo que explica que en sociedades en las que se consume habitualmente (por ejemplo la japonesa) las enfermedades cardiovasculares sean especialmente bajas.

De hecho, hay estudios que afirman que el consumo habitual de omega-3 tiene un efecto tan positivo en la reducción del colesterol y los triglicéridos que puede considerarse como uno de los principales tratamientos para la salud cardiovascular, tanto a nivel preventivo como curativo. Así mismo, su consumo habitual también se ha relacionado con una menor tasa de otras enfermedades como la artritis y algunos tipos de cánceres, como el colorrectal, enfermedades que tienen una presencia muy baja en los hospitales japoneses. 

 

¿Cómo se obtiene?

Hay que tener en cuenta que la principal fuente de omega-3 va a ser la alimentación y que, desgraciadamente, la dieta occidental no favorece su presencia. Además, estos aceites grasos deben estar en proporción con los omega-6 (aceites que también son beneficiosos para la salud, pero solo cuando están en una proporción similar a la de los omega-3). La dieta actual nos proporciona una alta cantidad de omega-6, pero no así de omega-3. Debido a esto, es importante incorporar de forma consciente a nuestra dieta diaria alimentos que sean ricos en omega-3.

 

¿Qué alimentos son ricos en omega-3?

Los alimentos ricos en omega-3 los vamos a encontrar tanto en algunos pescados como en ciertos vegetales. En el caso de los pescados, los más ricos son aquellos que son de agua fría, así como los pescados azules. De hecho, tanto el salmón como el atún, la caballa y los peces mantequilla, son un buen ejemplo de pescados ricos en omega-3, y que constituyen una parte fundamental de la dieta japonesa, especialmente en el sushi.

 

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Por otro lado, la sardina, es uno de los pescados pequeños más ricos en omega-3, por lo que también conviene tenerlo en mente a la hora de querer incorporar omega-3 a nuestra alimentación.

Sin embargo, una opción que también tenemos disponible como fuente de omega-3 y que no debe olvidar son las fuentes vegetales de omega-3, que, además de ser muy abundantes, también resultan más económicos que el pescado, lo que permitirá que los consumamos de forma diaria sin ningún problema. En este sentido, algunos de los alimentos vegetales que más omega-3 poseen serían las semillas de chía, las semillas de lino, las semillas de calabaza, aguacates, tofu, aceite de soja y las nueces. Este tipo de alimentos se pueden consumir con mucha facilidad, ya que basta con añadirlos a algunos platos de la dieta diaria o, simplemente, incluir un puñado de pipas de calabaza  o unas cuantas nueces en el desayuno.

 

¿Dónde más se puede encontrar?

A pesar de querer incluir omega-3 en nuestra dieta, puede darse la situación en la que no sea suficiente. En este caso, lo mejor será completar nuestra dieta con complementos de omega-3 que se comercializan en farmacias y establecimientos similares. No obstante, antes de comenzar a consumir cualquier tipo de complemento alimenticio, es importante consultarlo con nuestro médico de cabecera, que será la persona más indicada para aconsejarnos si necesitamos dicho complemento o si, por el contrario, bastará con llevar una dieta rica en alimentos con abundante omega-3.

 

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