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Dieta ectomorfo: alimentación idónea según tu metabolismo

dieta ectomorfo

¿Qué es una dieta ectomorfo? ¿Para qué sirve? Sigue leyendo, y aprenderás todos los secretos de una dieta ideal para llevar al máximo tu metabolismo y musculatura.

La mayoría de personas que acuden a un gimnasio lo hacen por dos motivos: para perder peso, o para ganar músculo. Pero hay una cosa que es igual de importante para los dos grupos: la dieta.

En el caso de querer ganar músculo y volumen, el objetivo de la dieta será aumentar de peso corporal, aunque a base de proteínas y hidratos de carbono, para evitar así la acumulación de grasas. Pero hay gente que gana y pierde peso más fácilmente, y gente a quien le cuesta mucho más esfuerzo. Todo dependerá del tipo somático de cada persona.

 

El tipo somático ectomorfo

Hay tres tipos somáticos: endomorfo, mesomorfo y ectomorfo. Los endomorfos y los mesomorfos tienen mucha facilidad para ganar peso (aunque los primeros lo llevan mal, porque tienden hacía el sobrepeso con facilidad), mientras que los ectomorfos tienen dificultades para acumular músculos.

 

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Otras características de los ectomorfos son la delgadez (que a veces se le llama “fragilidad”). También el pecho plano, de pequeña estatura y espalda estrecha, y ligeramente musculosos o fibrados. En general, en un cuerpo ectomorfo hay menos porcentaje de grasas, y sus músculos, aunque marcados, son pequeños y cuesta mucho hacerlos aumentar de volumen.

Por todos estos motivos, las personas con problemas para ganar peso y masa muscular, requieren de una dieta ectomorfo, especial para sobreponer este dificultad.

 

Dieta ectomorfo para muscular

Si por mucho que te esfuerzes y machaques en el gimnasio, y aunque tengas los músuclos bien definidos, no logras aumentar ni un kilo tu peso corporal, seguramente necesites una dieta ectomorfo. Porque, más importante que el ejercicio, es seguir una alimentación adecuada.

Primero, hay que entender que atiborrarse en una comida o comer comida basura no va a ayudarte para nada. Porque, para empezar, un metabolismo ultra rápido no va a aprovechar todos los nutrientes que le des de golpe. Y, por lo contrario, la sensación de empacho hará que termines por comer menos. Por eso es también importante masticar muy bien la comida, para facilitar la digestión y absorción de los nutrientes.

Así pues, es mejor comer en pequeñas cantidades, pero con mucha frecuencia. De entre cada dos o tres horas.

Será muy imporante la carne roja, así como los huevos, por su alto contenido proteico. Así mismo, las grasas no saturadas, como la que encontramos en frutos secos, en el aguacate o los aceites vegetales, resultarán también muy interesantes.

A lo largo del día, tu dieta debe consistir en un 50% de carbohidratos, un 30% de proteínas y un 20% de grasas.

Como ejemplo. Si nos levantamos a las 8h y nos vamos a dormir a las 24h, tendremos que comer hasta un total de 9 veces, en pequeñas cantidades.

  • Hasta tres desayunos: una taza de leche con avena y frutos secos y una tortilla sencilla, un plátano y un poco de pan de centeno con pavo cocido, y un vaso de leche, por ejemplo.
  • Una comida completa con legumbres, ensalada y carne roja.
  • Dos pequeñas meriendas: un vaso de leche, y otro snack de pan de centeno con jamón cocido.
  • Una cena completa con verduras al vapor, pescado y aguacate.
  • Un último snack antes de irse a la cama, como un yogur.

 

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