te blanco

El té blanco proviene de la planta Camellia Sinensis. Se recolecta al terminar el invierno, cuándo las hojas del té no se han abierto aún. Una fina capa de pelo blanco cubre las hojas, de ahí proviene su nombre. ¿Conoces sus propiedades? ¡Hoy te las descubrimos todas!

El té blanco necesita una cuidadosa recolección mientras las hojas del té están aún cerradas. Las hojas recolectadas son los brotes más jóvenes. Estas hojas se secan naturalmente al sol, y al aire, por eso conserva un gran poder antioxidante.

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Es bajo en cafeína y además goza de un sabor suave y dulce. Se considera un producto de gran exquisitez, en su origen se guardaban los mejores brotes para el consumo del Emperador. Era un producto considerado de lujo.

Su consumo se inició en China. Poco más tarde se extendió a Japón con gran éxito y posteriormente al resto del mundo. Sin embargo, su llegada a Occidente se considera tardía. El té es después del agua, la bebida más consumida del mundo.

Este té es recomendado para aquellas personas que quieren eliminar líquidos, bajar de peso y mejorar su sistema circulatorio. Además, por su bajo contenido en cafeína no afecta al sistema nervioso. ¿Por qué no pruebas a cambiar la taza de café por una taza de té blanco?

A continuación, te contamos que beneficios puede producir dicho cambio.

Propiedades del té blanco:

  • Neutraliza la actividad de los radicales libres debido a su alto contenido en polifenoles.
  • Aumenta las defensas del sistema inmunitario.
  • Contiene vitamina C y E.
  • Es bajo en calorías.
  • Protege al cuerpo de la producción de lípidos (o sea, combate la celulitis y la acumulación de líquidos)
  • Elimina toxinas y por tanto fomenta la depuración de nuestro organismo.
  • Es muy aromático y su sabor es agradable y dulce al paladar.

Debido a todas estas propiedades y beneficios el té blanco se considera una bebida extraordinaria. Es por eso que los antiguos emperadores chinos y japoneses se reservaban para sí, las cosechas enteras. Tenían la creencia de que el té blanco contenía el secreto de la vida eterna.

¿Cómo puedo consumir el té blanco?

Una de las formas más comunes es consumirlo infusionado con agua o con leche. Su carácter aromático y suave facilita la combinación con agua. Al hacerlo con leche, nos beneficiaremos de las propiedades y nutrientes de ésta.

También podemos consumirlo en forma de cápsulas. Las podemos adquirir en cualquier herbolario o tienda especializada. Es más cómodo, pero perderemos la ocasión de degustar tan intensamente su delicioso sabor.

Existen diversas variedades de té blanco, provenientes de diferentes partes del mundo. Sus características organolépticas variarán dependiendo del período de cosecha y del terreno dónde se cultiva.

Estas son algunas de sus variedades:

  • Té blanco de Assam: Es bastante difícil de conseguir, pero merece la pena por su sabor dulzón.
  • Té blanco de Darjeeling: Exquisito, delicado y suave.
  • Té blanco de Ceilán: Muy interesante por sus aromas que recuerdan al licor.

¿Y tú? ¿Has probado alguna de las variedades de té blanco que existen? Si es así… ¿Te ha gustado? ¿Te gustaría probar otras variedades nuevas? ¿Qué sabes del té blanco?

Comparte con nosotros tu opinión, será un placer compartir la experiencia juntos.


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