tambores taiko

Cuando hablamos de Japón, casi siempre acabamos hablando de Tokyo. Y es que la capital de Japón es un universo en si mismo que nos atrae a todos como un imán gigante. Pero, si quieremos conocer la tradición japonesa a fondo, empezando por los tambores taiko, tendremos que viajar hasta la antigua capital, Kyoto.

 

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Kyoto, la capital de la cultura japonesa

Kyoto fue durante siglos la capital de Japón, y es por eso que, a lo largo de tantos años, la cultura se generó y se concentró a su alrededor. Sin embargo, no deja de ser sorprendente la inmensa cantidad de lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que podemos encontrar en Kyoto.

Para empezar, a los alrededores de la ciudad encontramos dos de los templos más conocidos de todo Japón: el Ginkakuji (templo de plata) y el Kinkakuji (templo de oro), siendo el segundo aún más conocido por ser el coprotagonista de la obra de Yukio Mishima, El Pabellón Dorado.

Además, muy cerca reside también el jardín zen más famoso del mundo, el del templo Ryoan y sus 14 (¿o eran 15?) rocas .

Aquí encontrarés la lista exhaustiva de Patrimonios de la Humanidad de Kyoto.

 

El núcleo de Kyoto

Aunque podamos encontrar centenares de templos y de estatuas milenarias, sin duda, lo más atractivo de Kyoto es el esilo de vida que se respira en su centro. Y especialmente durante las matsuri, cuando hacen sonar los tambores taiko por todas partes y la ciudad se llena de colores.

La Matsuri Gion es la más espectacular de todas. La carroza más grande de la procesión típica, la Yamaboko, ¡pesa hasta 12 toneladas y mide 25 metros de altura! Y es que el barrio de Gion es el más tradicional de todo Japón, lleno de tiendas y restaurantes tradicionales y lleno también de geishas.

 

¿Qué son exactamente los tambores taiko?

Los tambores taiko, com su propio nombre indica en japonés, son literalmente tambores grandes, aunque hay muchísimos taiko con distintas formas y tamaños. Taiko también puede referirse al estilo de música con estos tambores, de entre los muchos que podemos encontrar, destaca el estilo de Nagado. Para tocar un taiko, se requiere de una “baqueta japonesa”, el bachi.

La mayoría de los taikos son de una sola pieza (almenos, el cuerpo principal). Es decir, están labrados a partir de un sólo tronco de árbol. Para la tela, los taikos más grandes requieren toda la piel entera de una vaca frisona.

Bàsicamente, encontramos dos grandes familias de tambores taiko: los taiko sujetados con clavos, y los taiko que sostienen la tela con cuerdas y nudos. La diferencia principal es que, obviamente, los taiko que sujetan la tela con clavos no pueden ser reajustados o reafinados, así que el proceso esmuy meticuloso para lograr que produzca siempre el sonido deseado.

Si quieres aprender aún más sobre los taiko, hay una web dedicada exlusivamente al mundo de los tambores taiko: www.taiko.com

Pero si lo que quieres es vivir una experiencia taiko inolvidable, ¡tendrás que viajar a Kyoto algún día!

 

 

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