sakura

La belleza de la sakura no se basa tan solo en su apariencia física sino también en toda la simbología que se ha ido creando entorno a esta flor. Actualmente esta flor queda asociada a la inocencia, la pureza y a la primavera, aunque como fruto de tiempos pasados también es considerada una representación de la vida en sí. Ello se debe a la tradición budista, que considera que, al ser la sakura una flor de gran belleza pero de corta vida, resulta una metáfora perfecta de lo que es la existencia humana.

La sakura en la cultura japonesa

De este modo, ya sea por su belleza o por su significado, la sakura es una flor muy apreciada por los japoneses y es considerada uno de los elementos más destacados de la cultura nipona. Lo podemos comprobar cada primavera, ya que allí donde haya cerezos encontraremos gente celebrando el hanami.
Esta costumbre, con más de mil años de antigüedad, se basa en la simple admiración del florido árbol del cerezo y disfrutar tanto de la belleza como de la brevedad de la sakura.

Descargar guía gratuita

La sakura en el arte japonés

La carga simbólica y la belleza de la sakura garantizaron en su día que, además de movilizar a la gente hacia los parques y montes para celebrar el hanami, los artistas decidieran inmortalizar su esencia en obras de arte que aún nos fascinan hoy día.
Quizás uno de los más destacados sea Hokusai, el maestro del ukiyo-e (el arte del grabado japonés) célebre por la obra La gran ola de Kanagawa. En sus grabados la figura de la sakura aparece en varias ocasiones –ya sea como elemento paisajístico o como motivo de la obra. Así pues, podemos apreciar la belleza de esta planta en obras como Mount Fuji with Cherry Trees in Blossom, en la que aparece representado el célebre monte japonés tras un primer plano de cerezos en flor.

También hay muchas piezas en que la sakura no tiene un papel principal, sino un rol meramente decorativo y paisajístico. Por ejemplo, el grabado Fujieda de la serie Fifty-three Stations of the Tokaido, en que la sakura aparece tan solo de fondo para dar una nota de color y vida a la composición.

Tipos de sakura

Como podéis haber apreciado en alguno de los grabados –ya sea en la obra en sí o por el título– no solo existe una sola variedad de sakura en Japón, sino más bien un centenar de ellas, por lo que haremos un breve apunte sobre las flores de cerezo que encontraremos más fácilmente en el país nipón:

  • Somei yoshino: es de lejos la sakura más extendida en Japón, de un color rosado suave y con flores de cinco pétalos, como los que se han podido apreciar en algunas de las composiciones que hemos citado antes.
  • Yamazakura: esta variedad de sakura es la que más abunda de forma silvestre, en contraposición a la somei yoshino, cuya proliferación se debe principalmente a la intervención humana. Si lo que pretendemos es celebrar el hanami en pleno monte, lo más probable es que nos topemos con esta variedad.
  • Shidarezakura: por último debemos mencionar esta variedad de sakura por ser la más apreciada por los japoneses, por su belleza y color rosado intenso y sus ramas colgantes. Este tipo de sakura es la que se puede apreciar en la pieza Bullfinch and Weeping Cherry.

Esperamos que os haya gustado este artículo sobre la flor del cerezo y la cultura japonesa, si es así ¡no olvidéis dejar un comentario! Ya sea sobre lo que os han parecido las obras de Hokusai o lo que os inspira la sakura.

New Call-to-action