ramen

Si a ti también te ha cogido la fiebre del ramen, y no te basta con los que ofrecen en tu ciudad (y no puedes esperar a ir a probar todas las variedades que hay en Japón), ¿por qué no lo pruebas de hacer en casa?


Quizás parezca un poco complicado de hacer si no eres un cocinitas, porque el ramen contiene muchos ingredientes distintos y varios métodos de cocción, pero la verdad es que se puede simplificar muchísimo si compramos algunos de los ingredientes ya preparados en una tienda especializada (casi cualquier tienda con productos asiáticos de calidad valdrá).

¿Qué necesitamos para hacer un ramen en condiciones?

Si nos vemos con ganas de lograr hacer un delicioso ramen desde cero, vamos a necesitar harina, huevo y sal para hacer la pasta de los fideos, mezclándolo todo con agua. Amasamos la pasta hasta que deje de engancharse en las manos, la dejamos reposar media hora, y luego la estiramos con el rodillo y cortarla en fideos más o menos gruesos. Si no quieres dedicarle tanto tiempo, simplemente pregunta en la tienda asiática de confianza cuáles son los mejores fideos de ramen que tienen, y ya sólo tendrás que hervirlos.

Para preparar la base salada de shoyu, que también puedes comprar ya preparada (es una buena opción, ya que hay que prepararla el día antes para disfrutar de todo el sabor del umami), necesitarás hacerte con un poco de sake, salsa de soja, alga kombu deshidratada, vino de arroz mirin y vinagre de arroz. Las cantidades que necesitamos de estos ingredientes son pequeñas, así que nos servirán para más de un ramen.

Para el caldo, lo más práctico será hacerlo de pollo, ya que hervir los huesos de cerdo para hacer tonkotsu nos llevaría muchas horas. De nuevo, podemos comprar un caldo ya preparado, o ponernos manos a la cocina y hacer un buen caldo casero con pollo, cebolletas, cebolla, ajo y jengibre. También le podemos añadir setas (las shiitake son ideales), apio y zanahoria.
Los toppings básicos consistirán en pimienta negra, huevos, y cebolletas. Ah, y la carne de vuestro gusto, aunque, de nuevo, el pollo resultará más fácil que el cerdo.

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¿Cómo preparamos el ramen?

Una vez tenemos la pasta (ya sea comprada o hecha a mano) preparada, empezaremos con el caldo. El ingrediente principal es la paciencia, ya que lo mejor será prepararlo a fuego lento durante al menos dos horas, tal y como lo hacía la abuela.
Mientras tanto, dejamos preparada la mezcla de la base salada, y pasamos a cocinar la carne y los huevos. La carne hay que dejarla en el horno a unos 200ºC hasta que esté bien cocinada, alrededor de una hora (el objetivo aquí es que resulte jugosa y melosa, así que si quieres puedes comprarla ya marinada), y luego cortarla bien fina.

El truco para que los huevos nos queden como en los restaurantes es meterlos en agua muy caliente, a la que añadiremos el vinagre de arroz para que derrita el caparazón, durante tres minutos. No más, si queremos que quede la yema bien cremosa. También cortaremos la cebolleta para topping en lonchas finíssimas.

Por último, llegamos al momento definitivo. Hay que ser metódico y organizado, ya que de otra manera vamos a perder demasiado tiempo y los fideos ramen se nos van a pasar. La clave está en el multitasking: hay que dejar preparados los bols con una cucharada de shoyu, mantener a fuego lento el caldo y pasar por agua hirviendo muy rápido los fideos— si son caseros, con 40 segundos bastará. Rápidamente los secamos, los metemos en el bol, añadimos el caldo y los toppings, y ya sólo nos quedará disfrutar del ramen. ¡Itadakimasu!

Si te ha gustado el resultado o tienes tus propios trucos o recetas de ramen, ¡estaremos encantados de leerte en los comentarios!

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