Postres japoneses

El sushi, el ramen, la soja, el teriyaki y, más recientemente, también el okonomiyaki. La gastronomía japonesa la encontramos por todas partes y es una de las más apreciados a lo largo y ancho del planeta. Sin embargo, los postres japoneses a menudo quedan en el olvido, y por eso hoy los queremos reivindicar.

 

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Estos son los mejores postres japoneses

Cheesecake japonés: es uno de los postres más comunes en los restaurantes y pastelerías de Tokyo. La intensidad del sabor a queso es mucho más suave que los cheesecakes a los que estamos acostumbrados, pero a cambio, ya que, en vez de ser cremoso, se asemeja más a un bizcocho totalmente blando, casi como una nube.

Bizcocho de té verde: aunque le añaden uno de los pilares de la dieta japonesa, el té verde macha, la verdad es que el bizcocho le llaman kasutera, es decir, por su origen: Castilla. Así que, ¡ya estás tardando en hacerlo en casa!

 

El dorayaki (¡pero no el de Doraemon!)

El dorayaki, como ya explicamos en este otro post, es uno de los dulces más conocidos de Japón, en gran parte gracias a la icónica serie de animación Doreamon. Sin embargo, en el país nipón no se encuentra a menudo como postre, sino más bien como merienda.

Lo que sí podemos encontrar como postre son las bolas de dorayaki. Más parecidas a los buñuelos de cuaresma, pero, claro está, la crema de su interior es pasta de anko, hecha con judías dulces.

 

Mochis: los hacemos en casa con una de las mejores recetas repostería japonesa

Los mochis son seguramente los postres japoneses dulces más conoocidos. Por eso, en vez de hablar de ellos, os contamos directamente como prepararlos en casa fácilmente, ¡para disfrutarlos cuando quieras!

Ingredientes:

  • 100g harina de arroz glutinoso
  • 60g de azúcar
  • 125ml de agua.
  • Relleno: lo podomes comprarlo ya hecho, o preparar una mousse a la que añadiremos una lámina de gelatina (para lograrla textura típica del mochi).

Para preparar los mochis, mezclamos en un bol la harina y el azúcar, y posteriormente añadimos el agua. Una vez mezclado, lo cubrimos con un film y lo ponemos dos minutos en el microondas, antes de volverlo a mezclar a conciencia. Repetiremos estos pasos hasta que quede una masa transparente.

Ahora, cubrimos una bandeja con fécula de patata (para evitar que se enganche la masa), y, una vez se haya enfriado la mezcla, la amasamos y la cortamos en pequeñas porciones individuales.

Con el relleno, ya sea casero o comprado, debemos hacer bolas (lo mejor será usar una bandeja para muffins pequeños, por ejemplo) y congelarlas.

Una vez esten congeladas y sean consistentes, las envolvemos cada una con una de las porciones de masa de arroz glutinoso, y la demaos la forma redondeada típica de los mochis. Ahora ya sólo te toca esperar a que se descongelen un poco, ¡y ya estarán listos!

 

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