ensalada de algas

La ensalada de algas es uno de los platos más recurrentes para acompañar cualquier comida japonesa. Un complemento ideal, porque es ligera, nutritiva y neutraliza hasta los sabores más intensos del plato principal.

Hay quien dirá que es algo más típico de restaurante japonés de por aquí, de occidente, y que en Japón no lo comen tan a menudo. Y es cierto que no lo comen tan a menudo en casa, pero la ensalada de algas no deja de ser uno de los platos más autóctonos y tradicionales —quien no me crea, le reto a que vaya a pasar un par de días en un onsen tradicional con comidas incluidas, a ver si opina lo mismo después de comer algas para desayunar, algas para comer, algas para cenar y ¡hasta algas para merendar!
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La ensalada de algas clásica

La ensalada de algas arquetípica es aquella que va condimentada con miso y sésamo —y que aprenderemos a preparar a continuación. Primero de todo, la lista de ingredientes, la mayoría de los cuales habrá que comprar en una tienda especializada en productos de Japón:

  • 20g de algas deshidratadas: mejor compar un pack específico de ensalada de algas ya que así habrá más de una variedad de alga mezclada, pero nos aseguraremos de que contenga Wakame, uno de los sabores más representativos de Japón.
  • Una cucharada de salsa de soja.
  • Una cucharada de aceite de vinagre.
  • Un chorrito de mirin (o de sake, si lo tienes más a mano).
  • Una cucharada de miso (blanco, rojo o una mezcla de los dos).
  • Un poco de jengibre rallado.
  • Un toque de dashi en polvo.
  • Aceite de sésamo.
  • Una pizca de azúcar.
  • Pepino (a poder ser, japonés), que cortaremos en rodajas lo más finas posible.

Para empezar, dejaremos las algas diez minutos en remojo, para que se rehidraten. Mientras, rallamos el jengibre y machamos semillas de sésamo para obtener una cucharada de aceite. Mezclamos con la salsa de soja, el vinagre de arroz, el mirin (o sake), el sésamo en polvo y el dashi. Mezclamos hasta que quede bien ligado.

Ahora, pasamos por el colador las algas y las secamos antes de emplatarlas. Le añadimos un poco de jugo de jengibre (exprimiendo un poco lo que nos haya sobrado), y le añadimos también los finos cortes de pepino. Ahora sólo nos faltara añadirle la salsa (y unas pocas semillas de sésamo para decorarla) y ya podremos disfrutar de la tradicional ensalada de algas japonesa.

Una ensalada de algas completa y original

Si lo que estaos buscando es un plato único y completo (y original), deberemos añadirle algo más a la ensalada de algas tradicional. Una de las mejores opciones es la que recomienda en su libro Super Food Family Classics el famoso cocinero inglés Jamie Oliver, que propone añadirle un buen filete de salmón.

Para acabar de tener una ensalada de algas redonda, Oliver le añade también un poco de lechuga y cuatro cebolletas cortadas. Pero la clave de este plato la encontramos en la salsa, que aporta bastantes cambios a la receta tradicional original. La salsa de soja (sin sal para que no se coma los demás sabores) la mezclaremos con un poco de zumo de naranja natural y con el zumo de un par de limas, además de añadir el jengibre y el aceite de sésamo.

El resultado es una completa y riquísima ensalada de algas, ideal para comer sano a mediodía (si ya tenemos los ingredientes, se prepara en menos de 15 minutos) o para sorprender a los invitados de tu próxima cena en casa.

Si ya has probado de hacer estas dos ensaladas de algas en casa, ¡cuéntanos tu experiencia!

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