alimentos saciantes

¿Es posible comer más y pesar menos? Así de entrada, parecería obvio que no. Pero, sin embargo, hay que tener en cuenta que hay alimentos saciantes que nos llenan mucho y que contienen poco valor calórico, y otros que, contrariamente, nos aportan muchas calorías tontas en cantidades muy pequeñas. ¡Sigue leyendo si quieres saber más sobre los alimentos saciantes que deberías comer más a menudo!

 

Comer más para perder peso: ¿Cómo puede ser?

En términos muy simplistas y materialistas, perder peso no es nada más que consumir menos calorías que las que gastamos. Pero en la práctica, en la vida real, cuando queremos perder peso hay muchísimos factores que afectan a esta simple noción. Qué alimentos comemos, nuestra relación con la comida, el bienestar emocional, los hábitos, tu entorno social y medioambiental… y un largo etcétera.

 

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Entre estos factores, hay uno que suele imponerse por encima de los demás y que impide que mucha gente consiga perder quilos y consiga lograr el peso ideal que se proponga: las ganas de comer. Más que el hambre, la necesidad real de ingerir comida para obtener energía y sobrevivir, son las ganas de comer. Es, en cierta manera, así de sencillo: ¿cómo vas a tomar menos calorías si quieres comer más?

 

La solución: los alimentos saciantes

Entonces, si la fuerza de voluntad no es suficiente, no hay más remedio que, efectivamente, comer más. Eso sí, dejaremos a un lado las comidas hipercalóricas, los procesados y las sorprendentes cantidades de azúcar refinado que encontramos en miles de productos cotidianos. Y los cambiaremos por más frutas y verduras. ¿Es fácil, verdad?

Porque, como ya hemos visto otras veces, muchas frutas y verduras son alimentos hipocalóricos. Por eso las puedes comer en cantidades abundantes sin remordimiento y siempre que quieras.  Porque no, la fruta no engorda.

 

Los peligros del azúcar escondido

Casi todos los productos que encontramos en el supermercado contienen azúcar. Y ese es uno de los motivos por los que no sólo sentimos hambre, sino que sentimos antojos de comida azucarada (cada vez que nos baja el nivel de glucosa en sangre). Si no nos sentimos satisfechos con productos naturales, frescos y sanos, es por la vertiente adictiva del azúcar.

Por un momento, imagínate que, en vez de todas las barritas energéticas, chocolatinas, bollería, embutidos, etc. que has comido al largo de tu vida “entre horas”, para “matar el gusanillo”, los cambiásemos todos por un alimento saciante y sanísimo como es la manzana. ¿Cómo crees que este cambio afectaría a tu cuerpo y a tu salud?

Por si el cambio no fuera ya suficientemente revelador, hay aún más factores positivos a tener en cuenta de comer alimentos saciantes. Comer alimentos con mucha agua, fibra y vitaminas -es decir,¡ frutas y verduras!- aporta, además, una saludable sensación de saciedad. De este modo, en la siguiente comida sentiremos menos apetito irracional. Así, a la vez, estableceremos una mejor relación con la comida, comiendo lo necesario y sin “maleducar” a nuestro estómago a pedir una comida que nuestro organismo no necesita realmente.

 

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